¿Sabes por qué las piscinas y vestuarios son uno de los lugares donde más fácilmente puedes contraer hongos en los pies? Durante los meses de verano, cuando el calor aprieta y las ganas de refrescarse aumentan, estos espacios se convierten en el escenario perfecto para un encuentro no deseado con estos microorganismos.
Los hongos, especialmente los dermatofitos responsables del pie de atleta, encuentran en las piscinas y vestuarios las condiciones ideales para proliferar: humedad constante, temperaturas cálidas y una gran concentración de personas caminando descalzas.
De hecho, según el estudio epidemiológico sobre las dermatofitosis en España, realizado en 2011, la edad media de los pacientes infectados fue de 38,7 años, y el 55,6% de ellos eran varones.
Por qué las piscinas son focos de infección
El cuerpo alberga más de 100.000 hongos. Algunos de ellos son muy útiles y estables, mientras que otros, en determinadas condiciones (como el calor y la humedad), pueden multiplicarse muy rápido y provocar infecciones. En el caso específico de las piscinas y vestuarios, estos espacios reúnen todas las condiciones que los hongos necesitan para sobrevivir y reproducirse.
El contagio se produce por contacto directo de nuestra piel con las esporas esparcidas en el suelo y otras superficies. Los principales puntos de riesgo son:
- Suelos de vestuarios y duchas: La humedad constante y la temperatura elevada crean un ambiente perfecto para los hongos.
- Bordes de piscinas: Donde se acumula agua y camina gran cantidad de personas descalzas.
- Zonas comunes húmedas: Saunas, gimnasios y espacios con poca ventilación.
Los hongos más comunes en estos entornos
Los hongos más frecuentes de las piscinas son el pie de atleta, la pitiriasis versicolor, y la candidiasis. Entre estos, el pie de atleta es sin duda el más común, afectando principalmente a los espacios entre los dedos de los pies.
Se trata de una infección micótica producida por un hongo denominado Trichophyton rubrum. Este hongo tiene una particular afinidad por los espacios interdigitales, donde encuentra las condiciones perfectas de humedad y temperatura para establecerse.

Factores que aumentan tu riesgo de contagio
No todas las personas tienen el mismo riesgo de contraer hongos en las piscinas. Es más fácil que se infecten aquellas personas con piel seca o agrietada, ya que la ausencia de glándulas sebáceas y la alteración de la barrera cutánea favorecen la penetración de estos hongos.
Otros factores que incrementan las posibilidades de infección incluyen sistemas inmunitarios debilitados que hacen a las personas más susceptibles, problemas circulatorios que dificultan la capacidad natural del cuerpo para combatir infecciones, diabetes que altera la capacidad de cicatrización y defensa de la piel, y el estrés ya que las situaciones de estrés y los estados de inmunodeficiencia potencian el contagio.
El 30% de los contagiados no muestran ningún síntoma, lo que hace aún más importante mantener medidas preventivas constantes.
Estrategias efectivas de prevención
La buena noticia es que prevenir los hongos en piscinas y vestuarios es relativamente sencillo si sigues las medidas adecuadas. La prevención siempre será tu mejor aliado frente a estas infecciones.
1. Nunca camines descalzo
Esta es la regla de oro para evitar hongos en espacios acuáticos públicos. No es recomendable caminar descalzo por piscinas, duchas o zonas húmedas como vestuarios o gimnasios. En este caso, andar con chanclas será tu mejor aliado para protegerte en estos espacios.
Usa chanclas en todo momento, incluso para ducharte... Especialmente para ducharte. Si te has olvidado las chanclas en casa, es preferible ducharte con calcetines que hacerlo completamente descalzo. Asegúrate de que tus chanclas tengan suela antideslizante para evitar resbalones, material de secado rápido y buen ajuste que permita caminar cómodamente.
2. Sécate meticulosamente
Los hongos no sobreviven en la piel seca. Por eso, el secado correcto después de cada baño o ducha es fundamental.
Presta especial atención a los espacios entre los dedos, donde se acumula más humedad y donde los hongos prefieren establecerse. Es aconsejable secar bien los pies con una toalla limpia haciendo especial hincapié en los pliegues interdigitales (entre los dedos).
La técnica de secado más efectiva incluye utilizar una toalla limpia y seca, secar cada dedo por separado sin olvidar los espacios entre ellos, y asegurarnos de que los pies estén completamente secos antes de calzarnos.
3. Mantén tu calzado limpio y seco
Después de un día en la piscina, es aconsejable lavar las chanclas en casa manteniéndolas así limpias y desinfectadas diariamente. Esta práctica elimina posibles esporas de hongos que hayan podido adherirse durante tu visita.
Para el calzado diario es fundamental usar calcetines que faciliten la evaporación del sudor y permitir que los zapatos se sequen completamente entre usos. También puedes usar polvos antifúngicos si tiendes a sudar mucho.
4. No compartas objetos personales
No intercambiar calzado con otros usuarios ni compartir toalla o material de piscina. Los hongos se transmiten fácilmente a través de objetos contaminados, especialmente aquellos que entran en contacto directo con los pies.
Los objetos que nunca debes compartir incluyen chanclas o cualquier tipo de calzado, toallas, calcetines y limas o instrumentos de pedicura, ya que todos estos pueden ser vehículos de transmisión de esporas fúngicas.
5. Hidrata tus pies adecuadamente
Se recomienda hidratar por la noche los pies con cremas específicas. Una piel bien hidratada mantiene su barrera protectora natural en óptimas condiciones, lo que dificulta la penetración de hongos.
Aplica crema hidratante por las noches, evitando los espacios entre los dedos donde la humedad podría acumularse durante la noche.

Cuidados especiales para deportistas
Si practicas natación regularmente o pasas mucho tiempo en instalaciones acuáticas, necesitas medidas adicionales de prevención:
Control de la sudoración
El sudor excesivo crea un ambiente propicio para los hongos. Evita el uso prolongado de calzado cerrado que no permita la ventilación, ya que esto puede provocar sudoración excesiva y crear un ambiente propicio para los hongos.
Las estrategias más efectivas para deportistas incluyen usar antitranspirantes específicos para pies, cambiar de calcetines inmediatamente después del ejercicio, permitir que los pies "respiren" usando calzado abierto cuando sea posible y considerar usar calcetines biomecánicos con tejido de última generación que mejoren la transpiración.
No utilices calcetines de algodón para practicar deporte en verano, ya que este material no ofrece una buena transpiración. En su lugar apuesta por tejidos técnicos. En Podoks utilizamos tejido Coolmax con tratamiento antibacteriano, lo que representa una barrera de protección ante la humedad, el calor y las bacterias.
Inspección regular de tus pies
Revisa tus pies diariamente en busca de signos de infección como enrojecimiento entre los dedos, piel descamada o agrietada, picor o sensación de ardor, mal olor inusual y cambios en la textura o color de las uñas.
Qué hacer si sospechas una infección
Si a pesar de tomar todas las precauciones detectas síntomas de hongos en tus pies, es importante actuar rápidamente.
En principio, se trata de una infección leve e indolora. No obstante, una visita al podólogo resulta aconsejable, ya que las cremas antifúngicas de libre acceso no garantizan la desaparición definitiva del hongo.
Síntomas que requieren atención
Los principales síntomas del pie de atleta incluyen piel roja y seca con picor o escozor, grietas y mal olor sobre todo entre los dedos de los pies, descamación de la piel, sensación de ardor o quemazón y aparición de pequeñas ampollas.
Importancia del diagnóstico profesional
Los especialistas en podología son categóricos al respecto: tanto el papiloma como los hongos, si se tratan de manera adecuada y a tiempo, responden muy bien a los tratamientos.
Un podólogo puede realizar un diagnóstico preciso mediante cultivos específicos, determinar el tipo exacto de hongo, prescribir el tratamiento más efectivo y evitar complicaciones y recaídas.
Los hongos en piscinas y vestuarios son completamente evitables si adoptas los hábitos correctos.
El papel de la tecnología en la prevención
En Podoks entendemos que la prevención va más allá de las medidas básicas de higiene. Nuestros calcetines biomecánicos han sido diseñados específicamente para crear un ambiente menos propicio para el crecimiento de hongos gracias a sus materiales técnicos que favorecen la transpiración, diseño ergonómico que reduce la humedad en puntos críticos y propiedades antibacterianas que complementan las medidas preventivas.

Consejos adicionales para familias
Si vas a piscinas en familia, especialmente con niños, ten en cuenta que en niños también pueden aparecer este tipo de hongos, pudiendo llegar a padecerlos el 6% de la población pediátrica.
Las medidas familiares más importantes incluyen enseñar a los niños la importancia de usar chanclas, supervisar el secado correcto de sus pies, revisar regularmente sus pies en busca de síntomas y mantener unas chanclas de repuesto en caso de olvidos.
La prevención como filosofía de vida
En Podoks creemos firmemente que prevenir siempre es mejor que curar. Los hongos en piscinas y vestuarios son completamente evitables si adoptas los hábitos correctos.
No se trata de vivir con miedo a las infecciones, sino de incorporar medidas sencillas que te permitan disfrutar de las actividades acuáticas con total tranquilidad.
Recuerda que cerca del 30% de los contagiados no muestran ningún síntoma, lo que hace aún más importante mantener medidas preventivas constantes, no solo para protegerte a ti mismo, sino también para evitar convertirte en un portador asintomático.
El verano puede ser seguro
No dejes que el miedo a los hongos te impida disfrutar de las piscinas este verano. Con las medidas adecuadas, puedes mantener tus pies sanos mientras disfrutas del agua y el sol.
La clave está en la constancia en los hábitos preventivos y en no bajar la guardia, especialmente en los momentos de mayor exposición.
Tu salud podal está en tus manos. Adopta estos consejos como parte de tu rutina habitual y disfruta de un verano sin preocupaciones por los hongos en los pies.
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Referencias científicas:
Martínez Roig, A. (2011). Estudio epidemiológico sobre las dermatofitosis en España. Academia Española de Dermatología y Venerología.
Elewski, B.E., Hughey, L.C., Hunt, K.M., Hay, R.J. (2018). Fungal diseases. En: Bolognia J.L., Schaffer J.V., Cerroni L. (eds). Dermatology. 4th ed. Philadelphia, PA: Elsevier.
Hay, R.J. (2020). Dermatophytosis (ringworm) and other superficial mycoses. En: Bennett J.E., Dolin R., Blaser M.J. (eds). Mandell, Douglas, and Bennett's Principles and Practice of Infectious Diseases. 9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier.
Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV). Infecciones cutáneas micóticas. Guías de práctica clínica.
Clínica Universidad de Navarra. (2024). Hongos en los pies: síntomas y tratamiento. Área de Dermatología.
MedlinePlus. (2024). Pie de atleta. Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU.









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